Arduos jornales de trabajo, esmero, dedicación. Había acaecido el climax, y estaba por cesar. No faltaba mucho por terminar, sólo alrededor de unas doce palabras. Sólo doce, once, diez. No alcanzaban más pañuelos para secar mi frente. Nueve vocablos, ocho, espacio, siete, espacio. Barra, barra. El esfuerzo de tantas semanas, al fin, realizado. Recreaba en mi mente la coercitiva cara de mi jefe, persiguiéndome por los escondrijos del local. Seis, cinco, cuatro... casi. Pronto llegaría. Tres, dos... uno más.
De repente, apocalipsis.
Puta, se tildó la compu.
Puta, se tildó la compu.
Monsieur Magnifique
3 comentarios:
Oohh que mal D:
me siento re identificado ... xD
Hace rato que no pasaba por aca (:
nos vemos ;P
chauuu
una palabra para eso: BAJON
una ilusión que pases por mi blog y me dejes un mensaje desde tu jardín órfico
se "tildó" la compu...nunca lo había oído.
hace mucho que no voy por allí, tendré que subsanarlo.
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